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domingo, 4 de mayo de 2014
Los personajes de la más bella historia de Almería:
Ámbito político-militar:
Abderrahmán III (891-961)
Fundador de la ciudad de Almería el 955 como puerto del Califato. Abdarrahman ibn Muhammad fue el octavo titular del emirato independiente de Córdoba (912-929) instaurado por la dinastía Omeya, y primer califa (929-961), con el sobrenombre de an-Násir li-din Allah (“el que triunfa por la religión de Dios”). Fue, sin duda, uno de los más grandes de los gobernantes musulmanes de al-Andalus en los ocho siglos que duró su permanencia en la península.
Ibn Rumahis (s. X)
Se le considera el más prestigioso almirante de la flota califal. Tenía a su mando una flota de más de trescientos navíos de guerra. Era tal el poder que detentaba que se le llegaba a equiparar a un califa, pero del mar. Tenía fijada su residencia en Almería y ocupaba el segundo lugar en el escalafón de poder del Califato, inmediatamente después del propio Califa. A Muhammad ibn Rumahis, que intervino en la fundación de la ciudad en el 955 y antes había acumulado los gobiernos de Elvira-Granada y Almería, le sucedió su hijo Abdarrahmán, al que Almanzor envenenó, temeroso de su poder y prestigio. La flota militar se completaba con otros cientos de naves comerciales. Muchas de ellas se construían en Almería.
Almanzor (“el Victorioso” ¿938?-1002)
Abu `Amir Muhammad ibn Abi `Amir al-Ma`afirí ascendió al poder de manera fulgurante durante el califato de al-Hakam II, y al morir éste en 976 se convirtió en amante de su viuda, la vascona Subh, y en protector y hayib (primer ministro) del sucesor Hixam II, que contaba sólo once años de edad. Como caudillo del ejército realizó más de cincuenta razias sobre los reinos cristianos, que le valieron el sobrenombre de Almanzor, hasta que fue derrotado en la batalla de Catalañazor.
Aflah (m. 1014)
Caudillo eslavo que gobernó Almería durante algún tiempo con Abdarrahman ibn Ruwaysh, a quien terminó asesinando. Compartió después el poder con Ibn Hamid, aunque surgieron discrepancias entre ambos y acabaron enfrentándose, triunfando Aflah, quien destruyó la bella torre que había a la puerta de las Atarazanas almerienses. Acabó finalmente con él Jayrán, al hacerse con el dominio de la ciudad.
Jayrán al-Amirí (1014-1028) fundador del Reino
De raza eslava, fue un esclavo de Almanzor, de quien tomó su gentilicio, y después uno de los generales más aguerridos de su ejército. Tuvo un papel destacado en la fitna (guerra civil) de Córdoba. En julio de 1014 tomó posesión de la ciudad y actúo como Señor del Reino de Almería. Siguió participando en las disputas que provocaron la división del Califato en Taifas, mientras extendía los dominios de su reino y promovía el embellecimiento y la prosperidad económica, social y militar de la ciudad.
Zuhayr al-Amiri (1028-1038), segundo rey de Almería
Lugarteniente y sucesor de Jayrán como segundo rey de la Taifa de Almería. Era también eslavo y esclavo de Almanzor, y acabó luchando bajo su mando en sus continuas razzias sobre los reinos cristianos. Su fidelidad a Jayrán fue inconmovible, acompañándole en todas sus actividades políticas y guerreras. Continuó la obra de su predecesor en todos los aspectos, consolidando los extensos límites del reino, y la prosperidad de la ciudad. Murió el 4 de agosto de 1038 en Deifontes en una emboscada cuando los almerienses iban a tomar Granada.
Abu Yaafar ibn Abbás
Gran visir de Zuhayr, de quien dicen las crónicas que nadie le aventajaba en riquezas, en avaricia, en vanidad y en escribir bien. Enormemente culto, con una sólida formación en las ciencias del derecho y la política, y gran aficionado al ajedrez, pero su gran pasión fue la de bibliófilo, llegando a poseer una impresionante biblioteca de todo tipo de escritos, que adquiría sin reparar en su precio. Hecho prisionero en Deifontes, murió en Granada, a manos del rey Badis, en 1038.
Abu Bakr al-Ramimi (1038), tercer rey de Almería
Abu Bakr Ibn al-Ramimi era miembro de una importante familia almeriense que gobernaron en distintos momentos al producirse vacíos de poder. Fue elegido para gobernar transitoriamente Almería hasta que sus conciudadanos quisieron que los gobernara Abd al-Aziz rey de Valencia, que era nieto de Almanzor. Descendientes suyos volvieron a gobernar al abandonar los almorávides Almería en 1145, y de nuevo antes de que la ciudad fuese incorporada al reino nazarí de Granada.
Abd al-Aziz ibn Abi Amir (1038-1039) rey de Valencia
Era nieto de Almanzor por línea paterna (hijo de Abd al-Rahman Ibn Sanchul o Sanchuelo, valido del califa Hisham II) y bisnieto de Sancho II Abarca de Navarra por línea materna (nieto de Abda, hija de éste desposada con Almanzor). Tras la descomposición del califato fue proclamado rey de la Taifa de Balansiya (Valencia). Llamado por los almerienses, se trasladó a esta ciudad en 1038 para gobernarla, pero tuvo que volver a defender su reino de la sublevación del señor de Denia, dejando a su cuñado Abu l-Ahwas Ibn Sumadih como gobernador.
Abu l-Ahwas (1042-1052) cuarto rey de Almería
Abu l-Ahwas Ma’n ibn Muhammad ibn Sumadih era cuñado de Abd al-Aziz. Su padre había sido gobernador y señor de Huesca, de donde fue expulsado por el rey de la Taifa de Zaragoza, pidiendo asilo en la corte de Valencia, donde sus dos hijos se casaron con hermanas del rey. Quedó como gobernador de Almería, actuando de forma independiente a partir del 1042.
Almotacín (1054-1091), quinto rey de Almería
Hijo de Abu l-Ahwas, subió al trono siendo aún un adolescente, tras una breve regencia de su tío Abu `Utba, y bajo su poder Almería alcanzó un gran esplendor económico, social y cultural. De carácter pacífico, redujo los límites del reino al territorio que más o menos constituye hoy la provincia, y se dedicó a asegurar su prosperidad. Un territorio menor se defendía con más facilidad, lo que le permitió reforzar su fortaleza militar y comercial. La paz que disfrutó su corte continuó atrayendo a personajes ilustres de todos los campos, que acudieron con más afluencia que en etapas anteriores. Mientras que Jayrán murió plácidamente en la Alcazaba tras una vida convulsa, el pacífico Almotacín murió cuando los almorávides llegaron para tomar Almería.
Mu`izz al-Dawla (1091), sexto rey de Almería
Ahmad Mu’izz al-Dawla, hijo de Almotacín, solo reinó durante unos pocos meses, pues abandonó la ciudad antes de que los almorávides se hicieran con ella. Estos últimos pertenecían a unas tribus procedentes del sur del Sahara, que se extendieron por el Magreb constituyendo una especie de ejército de monjes-guerreros. Cuando Alfonso VI conquistó Toledo, algunos reyes de las Taifas les pidieron ayuda, y tras derrotar a los cristianos en Zalaca en 1085, se instalaron en la Península y fueron incorporando los reinos de las Taifas a su imperio.
Ibn Maymun (s. XII)
Miembro de una familia que destacaron como almirantes en la época almorávide. A Abu Abdallah Muhammad lo nombró almirante el emir almorávide Ali b.Yusuf b. Tashufin, con base en Almería,. Era el terror de los territorios litorales cristianos por todo el Mediterráneo hasta Bizancio, a los que atacaba constantemente, y defendió Almería de los ataques de los fatimíes y de piratas normandos que en aquella época se atrevían en sus incursiones a llegar hasta nuestras costas.
Muhammad Ibn al-Ahmar (1194-1273)
Tras la derrota de las Navas de Tolosa, los almohades se debilitaron y fueron progresivamente expulsados de todas las Taifas. Muhammad ibn Yusuf ibn Nasr llamado Ibn al-Ahmar (el descendiente del Rojo), pertenecía a una familia asentada en Arjona, que se decía descendiente de uno de los compañeros del profeta en la Hégira. Fundó el Reino Nazarí de Granada, al que se sumó Almería al acabar en 1238 el decenio de dominio del rey de Murcia Ibn Hud, dando así por acabado el periodo de más de dos siglos en el que Almería era Almería, y Granada durante parte de aquel tiempo fue su alquería.
Sufismo:
Ibn Masarra (883-931)
Muhammad ibn Massarra es un sabio cordobés considerado como el primer filósofo andalusí, aunque su pensamiento está más cerca de la mística que de la filosofía propiamente dicha. Desarrolló sus teorías apoyándose en Empédocles, Aristóteles y Plotino. Se han llegado a conocer especialmente dos de sus obras (Epístola de la reflexión y Libro de las propiedades, verdades y orígenes de las letras) en las que desarrolla el tasawwuf, una forma de espiritualidad islámica de carácter místico. Ibn Massarra está reconocido como uno de los más eminentes impulsores del sufismo, y tuvo muchos seguidores. Viajó a Oriente desde el puerto de Pechina, es decir Almería, donde iban a instalarse pocos años después algunos de sus más eminentes discípulos.
Al-Ruayni
Los discípulos de Ibn Massarra fueron acusados de herejes por los ulemas cordobeses, por lo que huyeron de la corte califal, refugiándose en el cosmopolitismo, hospitalidad y tolerancia que les ofrecía la ciudad de Almería. Uno de ellos, llamado Ismail al-Ruayni (apellido de quien toma nombre la pedanía de El Ruiní en Gádor), impulsó el sufismo en estas tierras, con un grupo de discípulos que constituyeron lo que se ha llamado después la Escuela de Almería. Las doctrinas sufíes fueron conocidas por los principales místicos cristianos (Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz) en cuyas obras llegaron a influir.
Ibn al-Arif (1088-1141)
Abu l-Abbas Ahmad ibn Muhmmad ibn Musa ibn Ata Allah al-Sinhayi, conocido como Ibn al-Arif, fue el miembro más eximio del sufismo en Almería. Sus obras “Miftah al-sa'ada” (La llave de la felicidad) y “Mahasin al-mayalis” (La excelencia de las reuniones) fueron claves para el desarrollo del sufismo, y para la formación de los grandes sufíes posteriores, como su contemporáneo Ibn Barrayan, y los sufíes posteriores Abu Madyan e Ibn al-Arabi el Murciano. Murió en Marrakech, donde su tumba sigue siendo venerada.
Abu Madyan (1116-1198)
Abū Madyan, Šu‛ayb ibn. al-Husayn al-Ansari, es uno de los santos sufíes más destacados de al-Andalus. Fue seguidor de Ibn al-Arif y emigró al Norte de África para completar su formación con sabios de la talla de Ibn Hirzihim, Al-Daqqaq y Abu Ya´za, y después en Oriente con Abd al-Qadir al-Yilani. Su vida y su doctrina influyeron intensamente en la Escuela de Almería y en la formación de Al-Arabi. Tuvo más de trescientos seguidores que alcanzaron la “realización espiritual” (estación de la certeza). Murió en Tremecén, donde se le dedicó una mezquita, un mausoleo, una madraza y un hammam.
Ibn al-Arabi, el Murciano (1165-1240)
Abū Bakr Muhammad ibn 'Alī ibn 'Arabi fue un místico sufí y poeta, por cuya sabiduría le fueron asignados los sobrenombres de Muhyi l-Din (Vivificador de la religión) y ash-Sheij al-Akbar (Doctor máximo o El más grande de los maestros). Nacido en Murcia, llevó una vida itinerante a la búsqueda de la sabiduría, primero por al-Andalus, y después por el Norte de África y por Oriente, hasta instalarse en Damasco. Estuvo en Almería, donde entró en contacto con los discípulos de Ibn al-Arif a quien él consideraba su “maestro de espíritu”, y en esta ciudad escribió en 1199 una de sus principales obras titulada “Descensos de los astros y ascensos de las lunas crecientes de los misterios y las ciencias” (Mawaqi` al-nuyum), libro que dispensa de tener que recurrir a un maestro según su autor, y que, en gran medida, supone el testamento andalusí del gran sufí murciano antes de marcharse a Oriente.
Cultura y Sociedad:
Ibn Afif (959-1029)
Jairán intervino en las contiendas derivadas de la guerra civil de Córdoba, y en los frecuentes enfrentamientos de los señores locales entre sí y con sus vecinos. Aprovechó esta situación de división e inestabilidad para ampliar su reino y consolidar su poder. Sin embargo preservó la paz en Almería, en cuya corte se refugiaron muchos personajes ilustres como Mohamed ibn Afif, notario cordobés a quien nombró cadí de Lorca.
Ibn Darrach al-Qastalli (958-1030)
El mejor poeta de su época, que fue secretario y panegirista de Almanzor. Pasó por Almería, procedente de Ceuta, y dedicó a Jayrán un célebre poema de gran belleza, por cuya composición fue recompensado por el mismo rey y por Ibn Yawad.
Abu Yaafar Ibn Yawad (ss. X-XI)
Médico cordobés que vivió en la corte almeriense de Jayrán. Se cuenta que, al conocer el poema que recitó Ibn Darrach a Jayrán tras desembarcar en Almería, le entregó como recompensa 15 meticales de oro, pidiéndole disculpas por no poder darle más, ya que se encontraba exiliado. Seguramente era descendiente del médico mozárabe Yawad al-Tabib al-Nasrani, que vivió en el siglo IX y que amasó una gran fortuna con un preparado medicinal a partir del que trajo a Córdoba el médico oriental al-Harrani.
Al-Gasaniya de Pechina
De esta poetisa solo conocemos sus dos gentilicios que la relacionan uno con Pechina y otro con la tribu árabe yemení de los Banu Gassan, de los que nos consta su establecimiento en la región de Pechina. Fue una mujer cuya amplísima cultura deslumbró en la corte de Jairán. El poema que se ha conservado suyo es una emulación de la casida dedicada por Ibn al-Darrach a Jayrán.
Ibn Abi l-Fayyad (985/6-1066/7)
Historiador originario de Écija que se estableció en Almería, donde pasó la mayor parte de su vida y donde murió. Se le atribuyen dos obras lamentablemente desaparecidas: una de contenido geográfico y otra histórica. Se han podido restituir algunas partes de esta última.
Ibn Hazm (994-1064)
La paz y la seguridad que ofrecía Almería y la prosperidad económica que esa paz hacía posible, no solo atrajo a políticos y militares perseguidos, sino a todo tipo de sabios y artistas, con los que Jayrán pretendió recrear el esplendor cultural de la corte califal. Entre los literatos acogidos por él se encuentra un joven y prometedor Ibn Hazm, autor de “El collar de la paloma”, tratado sobre el amor y los amantes que compuso tras marcharse de Almería dedicándolo a un amigo de esta ciudad.
Ibn Sahar al-Ru`ayni (1003-1043)
Alfaquí cordobés que se estableció en Almería, de la que fue cadí durante los gobiernos de Zuhayr y Abu Bakr al-Ramimi. Murió en Córdoba, durante una visita a sus familiares, siendo aún juez de Almería, a consecuencia de beber al-baladur (anacardo o “droga de la memoria”).
Abu l-Abbas al-Udrí (1003-1085)
Geógrafo e historiador eminente, de familia árabe establecida en Dalaya (Dalías), vivió y murió en la corte almeriense. Se formó en Oriente, a donde viajó siendo niño en compañía de varios familiares. Fue testigo directo de muchos de los hechos que narra en su magna obra “Taracea de noticias históricas”, que es fundamental para conocer la geografía y la historia de al-Andalus hasta bien entrado el siglo XI. Gracias a él sabemos que Jayrán se hizo con el dominio del Reino de Almería en el mes de muharran del año 405 de la Hégira (julio de 1014).
Said al-Tulaytuli (1029-1070)
Este jurista, historiador y astrónomo nació en Almería, si bien desarrolló su vida profesional en Toledo. Es especialmente conocido por su obra Kitab Tabaqat al-umam (Libro de las categorías de las naciones) en la que se ocupa primero de las naciones que habitan en el mundo teniendo en cuenta sus costumbres, aspecto físico, lengua y capacidad, e intereses intelectuales, para hacer después un estudio de las naciones que han cultivado la ciencia, analizando su historia y los principales sabios que han destacado en las distintas ciencias.
Averroes (1126-1198)
Abu l-Walid Muhammad ibn Ahmad ibn Muhammad ibn Rushd fue hijo y nieto del cadí principal de la Córdoba almorávide, y se dedicó al cultivo de todas las ciencias, incluida la Medicina. Está considerado como el gran introductor en Occidente de la filosofía de Aristóteles, que quiso conciliar con la doctrina islámica. Fue introducido en la corte almohade por Ibn Tufayl, originario de Tíjola (Almería), a quien sucedió como médico del califa, y quien lo apoyó para realizar sus importantes comentarios de Aristóteles.
Maimónides (1135-1204)
Moshé ben Maimón o Musa ibn Maymun está considerado como la mayor personalidad judía post-bíblica. Desde luego se le reconoceo como el mayor filósofo judío de la Edad Media, especialmente por su obra Dalalat al-ha’irin (Guía de perplejos). También destacó como médico. Se cree que pasó por Almería antes de marcharse definitivamente de al-Andalus, pues falleció en El Cairo.
Ibn Luyún (1282-1349)
Este autor polifacético almeriense es especialmente conocido por su poema didáctico sobre el arte de la agricultura, si bien compuso un gran número de obras sobre los temas más diversos.
Abu l-Barakat al-Balafiqi (1281-1370)
Este sabio almeriense adquirió gran prestigio tanto por su labor de jurista como por su religiosidad e inclinación al sufismo, siguiendo la tradición familiar de los Banu l-Hach, que eran originarios de Velefique. Con él se formaron los grandes intelectuales andalusíes del siglo XIV, entre ellos Ibn Jatima, Ibn al-Jatib e Ibn Jaldún.
Ibn Játima (aprox. 1300-1369)
Poeta y médico almeriense que compuso varias obras literarias, lingüísticas y médicas. Es célebre su tratado sobre la peste negra que asoló el mundo a mediados del siglo XIV y que afectó en gran medida a ciudades portuarias como Almería; lo tituló “Consecución de la finalidad en el análisis de la epidémica enfermedad” (Tahsil garad al-qasid fi tafsil al-marad al-wafid). Aún no se ha podido encontrar ninguna copia de su obra Maziyat al-Mariya `alà gayri-ha min al-bilad al-andalusiya (La superioridad de Almería sobre el resto de los territorios andalusíes) conocida por referencias de otros autores, y de la que constaba que había varias copias en el Magreb. Cuando se encuentre aportará una información valiosísima sobre la historia, la geografía y la vida cultural de esta ciudad
Ibn al-Jatib (1313-1374)
El gran polígrafo granadino, literato y político, visitó Almería en viaje oficial en compañía del sultán nazarí Yusuf I, el constructor de la Madraza granadina. Amigo personal de Ibn Játima y de Ibn Jaldún y discípulo de varios maestros almerienses, en sus obras aporta gran información sobre la ciudad y los almerienses más ilustres.
Ibn Jaldún (1332-1406)
Abū Zayd ‘Abdarrahman ibn Muhammad ibn Jaldun al-Hadrami es probablemente el historiador más concienzudo y culto del mundo islámico en todos los tiempos. Los “Prolegómenos” (Muqaddima) a su vasta “Historia de los árabes” es el primer y más brillante ensayo de filosofía de la historia, con un enfoque precursor de la moderna Sociología. Aunque nacido en el Magreb, de familia sevillana, vivió algún tiempo en el reino nazarí de Granada, pasando por el puerto de Almería que seguía teniendo gran importancia en las relaciones con el Magreb y Oriente.
ALMERÍA, CAPITAL de la TAIFA MÁS IMPORTANTE
http://mileniodealmeria.es/por-que-celebrarlo/almeria-la-taifa-mas-importante/
a) Extensión del Reino de Almería
Según Florentino Castro sus límites llegaron a ser los siguientes:
b) Comienzo de la decadencia bajo los almorávides y los almohades
En el año 1085 Alfonso VI conquistó la ciudad de Toledo y los reyes de las Taifas de Sevilla, Badajoz y Granada, viéndose amenazados, solicitaron la ayuda de los almorávides, tribus ganaderas procedentes del Sur del Sahara que, al convertirse al Islam, adoptaron una organización de monjes-soldados adquiriendo gran prestigio por su rigor religioso y su valor militar. Derrotaron a los castellano-leoneses en Zalaca y se propusieron unificar Al-Ándalus.
En el año 1091, tras morir Almotacim luchando contra ellos para defender Almería, su hijo Al-Dawla fue derrotado. Bajo gobierno almorávide, Almería permaneció siendo independiente, ya que nunca llegó a realizarse la unidad pretendida. (“Segundos Reinos de Taifas” según Menéndez Pidal).
Almería mantuvo su esplendor hasta que fue conquistada el 17 de octubre de 1147 por una gran coalición integrada por castellanos (Alfonso VII), catalanes (Ramón Berenguer IV) y navarros (García VI), además de francos, pisanos y genoveses, que aprovecharon la convocatoria de la Segunda Cruzada por el papa Eugenio III. (Josep David Garrido Valls “Crónica de Caffaro”). Durante la ocupación la ciudad fue sometida a una destrucción y un saqueo sistemáticos. Cuenta el profesor Garrido que la puerta más importante y lujosa de las murallas, con su sólido entramado de madera recubierto de cuero y bronce, fue trasladada a Barcelona y colocada en su muralla, en lo que se llamó Puerta de la Boquería, nombre que él atribuye a que los que la contemplaban se quedaban con la boca abierta, impresionados por su riqueza y magnificiencia. Se sabe que estuvo allí hasta el siglo XVI. Los almohades reconquistaron la ciudad en 1157, tras diez años de dominación cristiana.
Los almorávides fracasaron en su intento de revitalizar el Islam en el Magreb y en la Península Ibérica, y además se relajaron y debilitaron, lo que facilitó su derrota en 1147 por los almohades, tribus bereberes de las montañas del Atlas, que vivían su fe islámica con un rigor casi fanático.
Almería ya no volvería a tener el esplendor anterior a la conquista cristiana, pero recuperó algo de su vigor bajo el gobierno almohade, a pesar de que su fanatismo provocó el rechazo de la población autóctona. Mantuvieron también cierto grado de independencia (“Terceros Reinos de Taifas”). En 1213 muere el último califa almohade y Fernando III el Santo realiza un importante empuje a la reconquista tomando Córdoba, Jaén, Sevilla y Murcia, y derrotando a Ibn Hud que había sido reconocido gobernante de Al-Ándalus por el califa de Bagdad. El señor de Arjona Ibn Nasar llamado Al-Hamar (el Rojo) entró en Granada en 1236 gritando “al Galib bi-llah” frase que se convertiría en divisa de la dinastía nazarí y que se grabaría repetidamente en las paredes de la Alhambra. Almería fue incorporada al Reino Nazarí el año siguiente, acabando la etapa en la que Almería fue Almería y Granada era su alquería.
IMPORTANCIA del REINO de ALMERÍA
http://mileniodealmeria.es/que-se-celebra/la-importancia-del-reino-de-almeria/
Cuando Jairán proclamó el Reino de Taifa, Almería era ya uno de los puertos más importantes del Mediterráneo, su fortaleza (la Alcazaba, llamada a partir de entonces el Castillo o Caala de Jairán) era reconocida como casi inexpugnable, y contaba con más de treinta mil habitantes, población poco usual en la época. Su prosperidad económica era elevada, su nivel cultural y social muy alto, y su poder militar importante, basado sobre todo en la flota que atracaba en su puerto, lo que siguió ocurriendo durante la dominación almorávide, durante la cual continuó controlando la navegación por el Mediterráneo, conociéndose la existencia de expediciones militares a Constantinopla, capital del imperio bizantino, y a las costas de Arabia. Incluso en el periodo almohade, a pesar de su evidente decadencia, el puerto siguió teniendo una actividad significativa, tanto militar como comercial, en cumplimiento de su función de puerta de Oriente.
No obstante, Jairán iba a mejorar esa situación, que llegaría a su máximo esplendor bajo el reinado de la dinastía Sumadih, durante casi toda la segunda mitad del siglo XI (1044-1091). Refiriéndose sobre todo a este periodo, el insigne historiador y geógrafo Ibn Jaldún escribió en el siglo XIV una obra con el título significativo de “La superioridad de Almería entre todos los territorios Andalusíes”.
Milenio del Reino de Almería
http://mileniodealmeria.es/home/
En julio de 1014 Jayrán al-Amirí, eslavo que fue general del ejército de Almanzor, entró en Almería, derribó del poder al caudillo eslavo Aflah e instauró un Reino de Taifa independiente, iniciando una etapa en la que esta ciudad iba a vivir los momentos más brillantes de su historia. Esta memoria se redacta con la intención de que sirva para conmemorar el milenario de aquel acontecimiento, y para organizar su celebración.
ABSTRACT
On July 1014 Jayrán al-Amiri, a slav and distinguished officer in Almanzur´s army, entered in Almeria, defeated Aflah a slav local leader who had taken the power, taking advantage of Jairan´s stay in Cordoba to support the ruling caliph Hixem II. He proclaimed himself king of the independent Taifa of Almeria, starting in this way the most brilliant prosperous time in the history of the city. This essay has been written to commemorate the one thousand anniversary of that event, and to propose a program for his celebration.
PRESENTATION
En Juillet 1014, un slave et illustre officier de l’armée de Almanzor, Jayran al-Amiri, est entré dans la ville d'Alméria, et a enlevé le pouvoir à Aflah, chef slave local qui avait usurpé le pouvoir au moment oú Jayrán était a Cordoue pour soutenir le légitime calife Hixem II. Il a établi un royaume de Taïfa, débutant ainsi une période, au cours de laquelle la ville vivra le plus brillant et prospère temps de son histoire. Ce livret est écrit à l'intention de servir à la commémoration du Millénaire de cet évènement, et d’organiser la célébration.
EINFÜHRUNG
Im Juli 1014 drang Jayrán al-Amiri, der slawische und erlauchte Offizier des Heeres von Almanzor in die Stadt Almeria, er stürzte den lokalen slawischen Heeresführer Aflah, der die Macht während des Zweijahreszeitraums in dem Jayrán was im Cordoba, mit des Kalifen Hixem II. Sie war widerrechtlich übernommen und ein unabhängiges Taifareich etabliert hatte. So begann ein Zeitraum von eineinhalb Jahrhunderten, in welchem diese Stadt ihre blühendeste Zeit hatte. Dieses Essay wird in Gedenken der Jahrtausendfeier jenes Geschehnisses und zur Organisierung der Gedenkfeier geschrieben.
martes, 15 de abril de 2014
Cabo de Gata. Almería
Artículos de carácter científico o divulgativo sobre diferentes aspectos del Parque como su historia, geografía, geología, botánica, etc...
HISTORIA
Patrimonio arquitectónico y etnológico
Atalayas, fortalezas y cortijos: descripción de un patrimonio único y preocupaciones respecto a su estado de conservación.
Canteras de adoquines en Rodalquilar
Historia de una actividad minera que fue próspera a mitad del siglo XX y cuyas ruinas siguen caracterizando el paisaje del Parque.
Pasado, presente y futuro del Parque
Un recorrido resumido de la historia del Parque desde las orígenes hasta el futuro.
Figuras de protección del Parque
Fechas de entrada en vigor y datos de las príncipales figuras de protección del Parque
Historia de la Asociación Amigos del Parque
Algunas de las etapas más importantes de esta Asociación que desde su creación en 1995 desarrolla y amplía constantemente su labor en defensa del Parque.
HISTORIA
Patrimonio arquitectónico y etnológico
Atalayas, fortalezas y cortijos: descripción de un patrimonio único y preocupaciones respecto a su estado de conservación.
Canteras de adoquines en Rodalquilar
Historia de una actividad minera que fue próspera a mitad del siglo XX y cuyas ruinas siguen caracterizando el paisaje del Parque.
Pasado, presente y futuro del Parque
Un recorrido resumido de la historia del Parque desde las orígenes hasta el futuro.
Figuras de protección del Parque
Fechas de entrada en vigor y datos de las príncipales figuras de protección del Parque
Historia de la Asociación Amigos del Parque
Algunas de las etapas más importantes de esta Asociación que desde su creación en 1995 desarrolla y amplía constantemente su labor en defensa del Parque.
Rutas de senderismo en el Parque de Cabo de Gata, Almería.
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Mas información aqui: http://www.cabodegata.net/esrutas.html PROGRAMA DE LAS PRÓXIMAS RUTAS |
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martes, 1 de abril de 2014
Almería musulmana
| Fuente: http://www.gulliveria.com/especiales/almeria-musulmana-941.htm Ubicada en la bahía de su nombre, Almería es una ciudad andaluza muy luminosa. Presidida por su imponente Alcazaba, de planta irregular, desde sus adarves se ofrece una inigualable panorámica de la ciudad y el puerto. A los pies de la Alcazaba se encuentra el barrio más típico: La Chanca, con sus pintorescas y policromadas casas. Nuestro recorrido se centra en una época concreta, la época musulmana, cuando la ciudad se dividía en tres barrios: la Medina, el arrabal de Al-Hawd (el aljibe), actual Pescadería-la Chanca, y la Musalla, que se extendía desde la calle de la Reina hasta la Rambla Obispo Orbera. Abderramán III fundó Almería en 955, amurallando el núcleo de la Medina y mandando construir en dicho siglo una fortaleza para defender la ciudad y una mezquita mayor para la oración. Fue durante el esplendor del periodo musulmán, siglo XI, bajo el reinado de Almotacín, cuando Almería gozó de una gran prosperidad económica y cultural. La Alcazaba es la manifestación musulmana por excelencia en Almería, pero no la única. Las calles de su centro histórico tienen aún ese sabor de todos los siglos que los árabes pasaron en esta tierra y en cada rincón de ella se dejan notar sus tradiciones y costumbres. Y es que en todos los monumentos aún perdura el testimonio de aquella época. Monumentos que visitamos en este reportaje. La Alcazaba es el monumento musulmán por excelencia. La Alcazaba, con 1430 metros de muralla, es, después de la Alhambra, la construcción musulmana más grande de España. Levantada en el siglo X por orden de Abderramán III (con la fundación de la ciudad) es una fortaleza de tres recintos, de los que los primeros son musulmanes y un último cristiano, construido tras la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos en 1489. Está situada en un cerro, dominando la medina. En el primer recinto contemplamos una gran zona ajardinada y algunos aljibes de época musulmana. En el segundo recinto, donde se encontraba la gran residencia palacial del rey Almotacín, podemos visitar aljibes califales del siglo X, un arco cristiano del siglo XVI, la ermita mudéjar de San Juan, y unos baños públicos. Del palacio del rey, solo se conservan restos de los baños y un muro, el denominado “Mirador o Ventana de la Odalisca”, que oculta una curiosa leyenda amorosa. El último recinto de la fortaleza nos presenta un castillo cristiano dentro de la fortificación musulmana. Destacan un gran patio de armas, con tres torres características: la del Homenaje, la Noria y la Pólvora. Interior de la Alcazaba. Desde la Alcazaba, desciende hacia el norte a través del Barranco de la Hoya, una línea de muralla que llega hasta el Cerro de San Cristóbal, la Muralla de Jayrán. Data de tiempos del rey Jairán (1012-1028) y son los restos que quedan del amurallamiento del barrio de la musalla, que desde el cerro descendería por la actual calle Antonio Vico. En el cerro de San Cristóbal, conocido en época musulmana como Monte Laham, se encuentran siete torreones, tres musulmanes de planta cuadrada y cuatro cristianos de planta semicircular (construidos por caballeros templarios). Los templarios hicieron del cerro de San Cristóbal un fuerte-capilla tras la conquista de la ciudad en 1147 por parte del rey Alfonso VII. Es un impresionante mirador y nos muestra toda la belleza de Almería desde la distancia. Una visita realmente recomendable. En el cerro encontramos la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, de mármol de Macael, restaurada en el año 2000 (construida en los años 30). El cerro de San Cristóbal. El centro de Interpretación Puerta de Almería, inaugurado en el año 2006, es un lugar didáctico que a través de paneles, audiovisuales, y planos detalla el origen de la ciudad. Alberga también los restos de la muralla califal de la época de la fundación de Almería en el siglo X, y una fábrica de salazones romanos. La Medina es el núcleo más antiguo de la ciudad. Se extendía desde la Avenida del Mar hasta la calle de La Reina. La cruzaba en diagonal desde la Puerta de la imagen (al inicio de la calle Reina) hasta la Sortida o del Socorro (en la calle Socorro), el camino de Pechina o calle Real de la Almedina, perteneciente a la medina califal, cuyo trazado se conserva. Otra calle principal era la que iba desde la calle Cruces Bajas, Santa María, San Antón y San Juan. En estas vías principales, de anchura mínima, se unían otras calles secundarias, más estrechas y sinuosas, que a su vez se dividían en una ramificación de callejones en recodo y sin salida. En estas calles y callejones, no quedaban espacios libres para plazas. El barrio comercial se situaba en torno a la Mezquita Mayor y estaba formado por alhóndigas, zocos y bazares. Las atarazanas, situadas por la zona de la actual calle Atarazanas, ocupaban un buen espacio en el extremo suroriental de la medina. Multitud de barrios la rodeaban, cada uno con su pequeña mezquita, como es el caso de la que existía en la actual ermita de San Antón. El Barrio del Aljibe (Al-Hawd, "aljibe"), actual Pescadería-La Chanca se extendía desde la Avenida del Mar hasta el Barranco del Caballar, agrupando a pescadores, marinos y mercaderes del fondeadero de poniente. El barrio de la Chanca, se desarrolló a partir de 1850, y el nombre significa “establecimiento o almacén de almadraba”, donde los pescadores guardan sus aparejos y los preparan para la pesca. En este barrio estaba la judería, cerca de la iglesia de San Roque, hasta la expulsión de los judíos en 1492. Este barrio posee unos miradores formidables de la ciudad: el llamado “Barranco de Greppi” y el del “Cerrillo del Hambre”, a los que se puede acceder por la calle Cara y por una de las calles más típicas, como es la del Hospicio Viejo. Almería, en época musulmana, no contó con una red de abastecimiento de agua, siendo necesario levantar pilares y fuentes. Según al-Himyari, Jairán durante su reinado fue quien mandó construir la conducción de agua. Se construyó una conducción de agua desde las fuentes de la zona de Alhadra hasta la parte más alta de la ciudad, Puerta de Pechina (actual Puerta de Purchena), edificándose unos aljibes para uso público en el siglo XI, perteneciente a época Taifa. De dichos aljibes, que se encuentran actualmente en la calle Tenor Iribarne, sólo se conservan tres naves intercomunicadas, de 15 x 3,5 m de superficie, construidas de sólidos ladrillos y con bóvedas de medio cañón. El volumen de agua almacenada era de 630.000 litros, cantidad suficiente para abastecer a la ciudad en un largo asedio, ya que contaba, además, con la existencia de pozos para norias y acequias. La iglesia de San Juan se levantó sobre los restos de la antigua Mezquita Mayor de Almería. Erigida la mezquita en el siglo X, tras la conquista de Almería por los Reyes Católicos en 1489, se convertirá en la primera catedral de la ciudad. Sin embargo, con el terremoto de 1522, solo quedará de la primitiva fábrica de la Mezquita, el muro de la quibla y el nicho del mihrab, pertenecientes a la sala de oración. El nicho del mihrab fue descubierto en los años 30 (siglo XX) por Leopoldo Torres Balbás tras permanecer ocultos desde que se construye la iglesia de San Juan. Su interior contiene una decoración almohade del siglo XII. Tras desaparecer la primitiva catedral con el terremoto, se comienza a construir el actual templo, a principios del siglo XVII a instancias del obispo Portocarrero. Durante la Guerra Civil Española, sufrió los efectos de los bombardeos, perdiendo la techumbre mudéjar que tenía y quedando reducida a los desnudos muros. En 1991, fue restaurada por iniciativa de la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura y Medio Ambiente, recuperándose la quibla y el mihrab de la antigua mezquita y dotando a la iglesia de una nueva cubierta. La fachada principal de la iglesia, abierta a la Plaza del Cristo de la Buena Muerte, es del siglo XVII, destacando su estructura arquitectónica de sillería almohadillada. El frontón, se decora con el escudo del obispo Portocarrero, artífice del levantamiento de la iglesia. Por último, visitamos la Puerta de Purchena, la que fue puerta más importante de entrada a la ciudad. Se ubicaba en la actual Plaza Manuel Pérez García, en el inicio de la calle de las Tiendas. La puerta, como el resto de la muralla, fue derribada en 1855 iniciándose el ensanche de la ciudad moderna. |
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